El amor nos encontró, la vida nos puso a prueba y Dios nunca dejó de guiarnos. Cada alegría, cada desafío y cada acto de perdón fortalecieron el camino que hoy nos conduce a este momento. Con nuestros corazones llenos de gratitud, recibimos la bendicion de nuestros padres para unir nuestras vidas y recorrer juntos el camino del matrimonio, prometiéndonos amor, respeto, fe y esperanza por el resto de nuestros días.